jueves, diciembre 02, 2004

M�sica en bicicleta

La biblioteca interrumpieron la adrenalina, estaba vac�a de gente de carne y hueso, pero llena de gente de tinta, de grandes lenguas devenidas en dedos usando plumas, maquinas de escribir, o computadoras (las menos) que escribieron hojas y hojas (algunas siguen escribiendo cuando se pagan las luces). Fui a buscar algo de Thorstein Veblen, algo sobre el consumo conspicuo, y la vestimenta como excepci�n de la cultura pecunaria, ya que es algo que puede enriquecer el trabajito que estaba haciendo, ese fue uno de los dos par�ntesis de la tarde.

Una hora antes el Irish (miembro fundador de la teja, reincorporado hace un mes, despu�s de que cierta aventura matrimonial naufragara) me hab�a devuelto el reproductor de mp3, pero lo hab�a vaciado, ya no estaba ni Ice Cube, ni Dead Prez, ni siquiera Dj Shadow, me dijo ?tiene otra cosa? sin mas explicaci�n que esa me eche a andar por 18 en la bici. Pongo play y redescubro algo que hacia unos meses ya hab�a dejado de lado. Sasha, Faithless, Oakenfold... Con eso al mango la bici se transforma en libertad pura, uno corre, vuela por Montevideo. La adrenalina sube y sube, es incre�ble, los beats en la ciudad, en cada cosa que uno ve, el viento en la cara, la sensaci�n es incre�ble.

Siempre cre� que la bicicleta era uno de las mejores formas de moverse entre los hormigueros de cemento, (quiz�s hubo un periodo durante mi adolescencia ,producto probable de mi nula vida sexual, en que me gustaban los grandes autos, los Audis, los BMW, pero ya paso ese delirio), uno no contamina, uno se mueve a si mismo, el viento siente la cara y esta se deja sentir, el �nico freno son las piernas (tambi�n son el �nico acelerador), pero la costumbre hace al maestro. El otro d�a llegue a casa despu�s de correr por la ciudad bastante contento, no hab�a raz�n para ello aparente, hasta que me di cuenta que era la simple sensaci�n de poder tomar la ciudad, de hacerla m�a, de violar los sem�foros, y de volar por sus calles, sin necesidad de llenar todo de humo, o de ruido.

Los beats llenan mi mundo de percepci�n, pero sin invadir el del resto. Como a las 6 apague todo, fui a tres cruces a hacer propaganda anticapitalistas con otros colegas. La m�sica ceso, entre tanto cheto, y piba ultra arreglada una sola me llamo la atenci�n. Una piba que sal�a de laburar, en realidad casi todas sal�an de laburar, pero esta llamaba poderosamente la atenci�n, llevaba puesto un uniforme azul, como de electricista, como los que mi viejo usa en la fabrica, pelo casta�o, y una cara de feliz que alumbraba todo. En realidad era la �nica persona por ah� que no se ?produc�a? para salir a la calle, sin embargo su autenticidad le daba algo que los dem�s no ten�an, bueno, quiz�s las dem�s tambi�n eran autenticas, tambi�n eran as� o yo que se, ni idea, pero esta mina sobresal�a de todos y todas. All� fue el Romboli para ver si la pod�a sumar a la causa, y tan mal no le fue...

La vuelta a casa la hice con un set de Sasha en alguna discoteca europea, 57 minutos de subidas y bajadas, de fuerza producto de la intensidad y no de la distorsi�n, sencillamente incre�ble me resulta como cierta m�sica despierta en mi sensaciones que si no fuera por ella no conocer�a. Llegue a casa a las 10pm, finalmente dorm�, y aunque no tenia nada enchufado, los ritmos me acompa�aron hasta hoy a la ma�ana.

Leonidas

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